Por Aurin Carbonell.-
Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma. Salmo 69:1

¡Cuánta sabiduría hay en las personas que se mantienen humildes aunque la vida les conduzca a las montañas más altas de la tierra! Cuán gran tontería es dejarse manejar por los triunfos y victorias, creerse un semi dios, indestructible y eterno, olvidar que el hombre es apenas criatura, transitoria, pasajera y mortal.
¿Cómo anda tu vida financiera, profesional, familiar o espiritual? ¿Luchas por ti mismo tratando de recuperar el control de la situación, pero parece que no funciona? Humíllate ante tu Creador, pide su ayuda, abre tu corazón a Dios. No hay nada más frustrante que caminar solo, sin Dios, hacia un futuro incierto. Bendiciones, feliz día!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario